Ariel García Furfaro, dueño del laboratorio Ramalso y DHLB Pharma, declaró tres horas ante el juez Kreplak por la contaminación del fentanilo que causó 111 muertes, la mayor tragedia sanitaria de Argentina.
El detenido en Marcos Paz insistió en ser víctima de un empleado infiel que contaminó intencionalmente el medicamento con bacterias multiresistentes, pidió disculpas a las familias y continuará declarando el lunes.
El caso involucró pacientes vulnerables que murieron o quedaron con secuelas por el fármaco alterado.