El Doctor Soares enseña sobre aplaudir en la iglesia según Salmo 47 y critica iglesias tradicionales que prohíben manifestaciones de fe. Explica Romanos 8:33, donde nadie acusa a los escogidos de Dios, y relata la conversión de Saulo de Tarso, quien aprobó la muerte de Esteban.
Cuenta anécdotas como sueños de Jesús en musulmanes, un robo a una mendiga en India y el error de Constantino al oficializar el cristianismo, llevando a falsos creyentes. Continúa con Romanos 8 sobre nada separándonos del amor de Cristo: tribulación, angustia, persecución, hambre.
Enfatiza que somos más que vencedores por Cristo, menciona avivamiento futuro y persecuciones, y urge a ser sal de la tierra sin perder el sabor.