Docentes alertaron sobre violencia estructural en escuelas públicas con casos de gas pimienta y armas blancas. Exigen más recursos humanos, equipos de orientación y comedores en lugar de policía y punitivismo que agrava el problema.
Sebastián y Ramiro, profesores de Buenos Aires y Tigre, describieron falta de personal, bajos salarios y estudiantes con precariedad alimentaria y salud mental. Critican recortes en becas en CABA y protocolos que ponen a docentes desprotegidos frente a armas.
Insisten en contención integral desde barrios y familias, no solo represión. Relatan intervenciones dialogando con alumnos armados, priorizando resguardo sin ser enemigos. Datos UCA muestran 20% adolescentes con padecimientos mentales sin políticas estatales.