Un argentino de 67 años residente en Brasil fue detenido por injuria racial en un supermercado de Copacabana, Río de Janeiro. Le dijo "negra puta" a una mujer delante en la fila por demora en la caja.
Recordaron el caso de Agustina Páez, abogada santiagueña que estuvo dos meses con tobillera electrónica en Brasil y pagó fianza de 20 mil dólares para volver a Argentina a principios de año.
En Brasil, la injuria racial conlleva penas de hasta 5 años de prisión.