El gobierno porteño desalojó un complejo de 5 viviendas tomadas desde 2000 en La Paternal, habitado por 100 personas y liderado por Diego Molina, condenado por profanar el cajón de Diego Armando Maradona.
La propiedad fue usurpada a la empleada de una mujer humilde. A pesar de la orden de desalojo desde 2009, recién ahora se ejecutó, en medio de incidentes violentos y tres detenciones por resistencia a la autoridad.
Molina, quien se sacó una foto macabra con el cadáver de Maradona en 2020, ya vivía en la toma como ocupa y lideraba una banda que vendía y alquilaba las viviendas ilegalmente. Tenía empleo formal pero optó por el negocio ilícito, lo que le costó el trabajo y su club.
Este desalojo forma parte de más de 700 realizados en CABA bajo la gestión actual, destacando la demora judicial de 26 años.