Los colegios de la Ciudad de Buenos Aires implementaron operativos y prohibieron mochilas tras amenazas de tiroteo de alumnos, incluyendo pintadas en baños y un posteo en redes sociales de un niño de séptimo grado que mostró un arma a compañeros.
La directora activó protocolos, fiscales intervienen y alumnos usan bolsas transparentes o muestran el contenido. Algunos sienten miedo al ingresar, otros lo ven como broma de mal gusto que escaló desde la masacre de San Cristóbal con dos detenidos.
Prohibidos celulares en clases y recreos. Alumnos como Sofía relatan tensión diaria, con juegos que especifican fechas de tiroteo.