La guerra contra Irán genera la mayor amenaza a la seguridad energética con una pérdida de 13 millones de barriles diarios de petróleo por el bloqueo en el Estrecho de Hormuz, superando las crisis de 1973, 1979 y Rusia-Ucrania, según estimó el director de la Agencia Internacional de Energía Fatih Birol.
El presidente Donald Trump afirmó no tener apuro para terminar la guerra, contradiciendo analistas, mientras el Senado rechazó resolución demócrata contra operaciones militares y el ministro israelí Israel Katz espera luz verde de Estados Unidos para eliminar la dinastía Khamenei y destruir infraestructura energética iraní.
Pakistán media para negociaciones, prorrogando alto al fuego a pedido propio, con primer ministro Shehbaz Sharif y general Asim Munir presionando por solución diplomática. Trump ordenó atacar embarcaciones minadoras en Hormuz, intensificando desminado ante minas a deriva, amarradas, lapa y de fondo.
Irán cobra peajes por cruzar Hormuz según Hamid Reza Haki, mientras presidente Masoud Pezeshkian defiende diálogo pese bloqueo puertos. Se pierden además 100.000 millones m³ de gas diarios, afectando fertilizantes y alimentos; Suecia evalúa racionar combustible.
Europa acelera energías renovables: demanda paneles solares se disparó por encarecimiento fósiles, con políticas para autonomía ante volatilidad mercados provocada por conflicto Medio Oriente.