La guerra en Medio Oriente causó la caída en la pobreza de 30 millones de personas debido a la escasez de combustible y fertilizantes durante la época de siembra, según estimaciones de las Naciones Unidas.
El bloqueo de buques de carga en el Estrecho de Hormuz redujo la actividad agrícola y afectará los rendimientos de las cosechas nacionales este año, alertó Alexander De Croo, administrador del PNUD. Ni Washington, ni Netanyahu ni la República Islámica de Irán explican estas consecuencias dramáticas en sus conferencias.
La inseguridad alimentaria alcanzará su nivel máximo en unos meses y los efectos persistirán incluso si la guerra terminara mañana. Gran parte de los fertilizantes mundiales provienen de Medio Oriente y un tercio pasa por Hormuz.
El Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Programa Mundial de Alimentos advirtieron sobre el aumento de precios de alimentos que impactará a los más vulnerables. Las repercusiones ya redujeron entre 0,5% y 0,8% del PBI mundial, afectando a países como Sudán, Gaza, Ucrania y algunos de América Latina.