Babero, otro comediante, habla de problemas en parejas como la velocidad distinta de desenojo, donde las mujeres guardan rencor largo y los hombres reconquistan invitándolas a bares vacíos que resultan mueblerías.
Describe el calvario de vacaciones familiares: cargar el auto como Tetris con valijas y objetos absurdos, despertar a la familia gruñona y recoger a la suegra que triangula conversaciones y lleva plantas.
Relata paradas constantes por necesidades de todos, ronquidos en el viaje y descarga solo él al llegar, comparándolo con el éxodo judío con Moisés y suegra.
Concluye que queda para la próxima entrega y agradece.