Los allanamientos en casas de alumnos por amenazas de tiroteo en colegios como la Escuela 13 de Alberdi y Champagnat activaron operativos policiales masivos similares a los de narcos, con policía federal usando puertas rompedoras y despliegues equiparables a búsquedas de delincuentes graves.
En el colegio Champagnat de Recoleta, el director denunció una foto con arma publicada por un chico, lo que llevó a un allanamiento en su casa a las 4 de la mañana. Panelistas destacaron que no distingue clases sociales, afectando incluso colegios privados de elite, y cuestionaron el acceso de menores de 14 años a armas y plataformas como Discord.
Se reportaron seis detenidos en Salta, ocho en Córdoba, allanamientos en Mendoza y Buenos Aires, con protocolos escolares como mochilas transparentes inspirados en Columbine. La policía cibernética monitorea redes para prevenir masacres, y un juez como Ercolini autorizó los operativos.
Expertos en seguridad compararon el despliegue con investigaciones de delitos graves, enfatizando que las amenazas son delitos serios que justifican la magnitud. Los panelistas alertaron sobre el rol de padres, deep web y fanatización de menores, recordando casos históricos en Argentina como Carmen de Patagones.
Los costos de estos operativos ascienden a 15 o 20 millones de pesos, pagados por el Estado, destacando la presencia activa de autoridades para proteger a los chicos en escuelas.