La fiscalía confirmó que Manuel Adorni pagó en efectivo los pasajes por 5.800 dólares y la estadía en hoteles de lujo por 14.674 dólares en Aruba, del 29 de diciembre al 10 de enero, mientras él afirmaba no haber tomado vacaciones en dos años.
Adorni viajó con su familia completa a la isla, hospedándose en el Hilton Aruba y el Divi Touch, sin rastros bancarios pese al secreto fiscal levantado. La justicia investiga el origen de ese dinero y otros gastos en efectivo, como 30.000 dólares por el departamento en Caballito, 30.000 dólares devueltos a policías por Indio Cuá, tasa de ingreso de 5.000 dólares, cambio de auto y refacciones por 65.000 dólares.
Se suman remodelaciones en Indio Cuá, tarjetas de crédito, gastos familiares, colegio de hijos y viajes a Río de Janeiro y Bariloche. La esposa de Adorni también está bajo investigación. Javier Milei confirmó que acompañará a Adorni el 29 en el Congreso para la interpelación del jefe de Gabinete, calificada como locura institucional.
Aparecen vinculaciones: Adorni comparte cervezas con Feijó, hijo de la vendedora del departamento en Miró, socio de la constructora del edificio y ligado a María Agustina Copati, vicepresidenta de fondos en Banco Nación. En el Gobierno lo llaman Al-Orni y es meme. Miriam Bregman criticó el contraste con ajustes a discapacidad y exigió moción de censura.
El escándalo impacta la imagen de Milei, que cayó siete puntos, y coincide con cierre inédito de prensa en Casa Rosada.