Yanina Maradona, hija de Diego Armando Maradona, declaró durante seis horas en la tercera audiencia del juicio por la muerte de su padre. Se emocionó al recordar su relación, incluyendo un momento en 2000 donde le apretó la mano pidiéndole que viva, lo que llevó a sus mejores años como conductor y técnico.
Se cruzó con el abogado de Luque, acusó hostigamiento y manipulación para aceptar la internación domiciliaria. Dio detalles escabrosos de cómo encontró a su padre el día de su muerte.
Hubo dos cuartos intermedios por su emoción, impidiéndole mantener el hilo del relato.