Yanina Maradona declaró durante seis horas en la tercera audiencia del segundo juicio por la muerte de su padre Diego, donde defensas la atacaron agresivamente cuestionando su rol, pese a ser víctima. Reveló que Luque prometió internación domiciliaria adecuada con ambulancia de alta complejidad, monitor y desfibrilador, pero solo vio un saturador y manipulaciones en audios donde la llamaban "gorda del orto".
En la declaración, Yanina describió la escena de la muerte: Kosachov le indicó manejar tranquila pese a descompensación, y al llegar médicos intentaban reanimarlo sin dejarla entrar; Diego yacía hinchado en la cama. Audios expuestos muestran a Luque insultando a las hijas y mintiendo sobre su rol, mientras él se autonombraba médico de cabecera pero visitó poco la casa en Tigre.
Fernando Burlando, abogado de la familia, criticó la "bizarra y deleznable" táctica de defensas como la de Francisco Oneto (abogado de Javier Milei), invocando la ley de víctimas. Destacó que familiares no tienen obligación clínica y que Luque no consultó a Diego para externación, ni garantizó equipamiento ni reanimación pese a promesas.
El juicio repite elementos del anterior nulo, con estrategias para culpar a la familia; audios desnudan mentiras de Luque, quien bebió con Diego post-operación y lo aisló en una "posilga" inadecuada sin baño accesible ni protocolos. Burlando afirma pruebas irrefutables de negligencia.
Panelistas condenaron la manipulación y falta de visitas de Luque, quien corrió a Diego una vez causándole golpe; casa elegida por entorno médico, no familia, y carecía de todo para internación.