El actor rosarino Tomás Quintín Palma visita el programa y presenta su obra de teatro donde actúa junto a su padre payaso, programada para el 15 de mayo en un teatro importante de Rosario. Cuenta que proviene de una familia de payasos, incluyendo padres, tíos y primos, lo que le generaba vergüenza en la adolescencia pero ahora reivindica como su mayor capital artístico.
Quintín Palma relata anécdotas de infancia, como la vergüenza por el Renault 12 destartalado de su padre al dejarlo en un colegio privado, o actuaciones escolares donde su padre lo 'golpeaba' en shows para contagiar emociones. Explica cómo pasó de querer distanciarse de esa herencia circense a exhibirla en escena, convirtiendo lo incómodo en material para su unipersonal que ha recorrido La Plata, Córdoba y Uruguay.
Habla de competencias familiares entre payasos rosarinos como Topa y Piñón Fijo, y menciona su actual trabajo en podcasts como 220 con Nico Gutmann en Palermo, y Industria Nacional con Perito Rossi y Marquita Bramburu. Critica la cultura del 'estar a full' y defiende el ocio para mejorar como personas, recomendando 'rascarse los huevos' en momentos de pausa.
El actor, que vive en Buenos Aires desde hace ocho años por influencia de Gutmann, anticipa la función en Rosario como un ritual emocional, visitando lugares de su infancia y disfrutando la previa con excompañeros y vecinos.