La actriz Sidney Sweeney grabó una escena de tres minutos para El Diablo Viste de Prada 2, pero fue cortada en la edición final.
En la escena, interpretaba una versión de sí misma como clienta famosa de Emily Charlton (Emily Blunt) en su rol como ejecutiva de Dior en Estados Unidos.
El equipo decidió excluirla por no encajar en el ritmo narrativo, pese a agradecer su participación. La película retoma la historia 20 años después con Anne Hathaway y Meryl Streep.
Panelistas compartieron anécdotas similares de escenas cortadas en sus carreras.