La policía bonaerense secuestró un arsenal de armas largas y cortas durante seis allanamientos en domicilios de Moreno, tras denuncias de dos colegios por posteos y videos de alumnos amenazando con masacres escolares. Las autoridades identificaron a los menores por las publicaciones en redes, donde posaban con rifles de mira telescópica y pistolas.
Los colegios alertaron a la fiscalía de Moreno y General Rodríguez, que ordenó los operativos junto a la Dirección Departamental de Investigaciones. En las casas encontraron celulares usados para las amenazas, evitando un posible ataque similar a casos previos como San Cristóbal o Pompeya.
Panelistas destacan el acceso de menores a armas ilegales, posiblemente vinculadas al delito narcomenudeo, y cuestionan la tenencia irresponsable de padres o abuelos. Mencionan la reciente baja de imputabilidad a 14 años, aunque no vigente aún, y carátulas como intimidación pública para los involucrados.
Expertos llaman a protocolos escolares y comunicación padres-hijos ante retos virales que escalan a realidades peligrosas. Critican cultura pro-armas normalizada por figuras como Santiago Caputo, y advierten sobre millones de armas ilegales circulando en Argentina.
El riesgo era concreto: videos mostraban planes explícitos de atacar compañeros, Giles en colegios. Autoridades lograron intervenir a tiempo, pero el caso genera estupor por la magnitud del arsenal hallado.