La secretaria de Gestión Institucional de Santa Fe, Virginia Cogganes, enfatizó que las amenazas de bomba en colegios son un delito grave, no una broma, y llamó a las familias a priorizar el diálogo en casa, en la sobremesa y en la cena, para contrarrestar la violencia consumida por adolescentes vía redes sociales, videojuegos hiperviolentos y desafíos virales.
En Santa Fe se implementaron allanamientos policiales, secuestros de material electrónico y protocolos rápidos de respuesta al 911 con policía y bomberos en 5-6 minutos, además de prohibir celulares en escuelas salvo para fines pedagógicos. Cogganes destacó rondas de convivencia en comunidades educativas tras tragedias como la de San Cristóbal y la creación de un consejo provincial de salud mental y adicciones con recursos interministeriales.
Sergio Berni insistió en que la educación es la base para contrarrestar la violencia de videojuegos como Call of Duty, que fomentan matar policías, y redes sociales, rechazando que Argentina tenga un problema grave de acceso a armas como EE.UU. El panel debatió la dificultad del diálogo familiar por trabajos extenuantes, falta de recursos psicológicos en escuelas y hospitales públicos, costos altos de clubes deportivos y necesidad de abordaje integral nacional con espacios gratuitos comunitarios.
Se criticaron medidas polémicas como exponer menores en Jujuy, detenciones de madres en Mendoza o echar alumnos en Tucumán, proponiendo en cambio unificación nacional de protocolos más allá de provincias, involucrando familias, docentes y control parental, reconociendo influencias supranacionales como en Chile.