Guardia de Finanza italiana allana red de escorts que confiesa trabajo como prostitutas, involucrando hasta 50 futbolistas Serie A y B y pilotos Fórmula 1; cuatro detenidos, confiscados teléfonos, ordenadores y 1,2 millones euros.
Agencia se publicitaba como eventos VIP, cerrando discotecas y restaurantes; fiscalía Milán investiga identidades bajo secreto sumario, posiblemente selección nacionales.