La provincia de Buenos Aires recortó por tres meses el programa Mesa Bonaerense, un módulo de seguridad alimentaria que entrega cajas de alimentos a dos millones de familias vulnerables a través de escuelas públicas, complementando el SAE del ministerio de Educación.
Mario Ishii confirmó el corte sorpresivo y presentó un proyecto en el Senado para revertirlo; el panel cuestionó la decisión en plena transición económica, comparándola con la prioridad nacional de la AUH, y acusó al gobernador Kicillof de victimizarse culpando a Milei pese a que la Nación no recortó fondos.
Criticaron priorizar gastos superfluos como astillero Río Santiago, ministerio de la Mujer y programas de perspectiva de género por 353 mil millones de pesos, balnearios y "penes de madera", sobre necesidades básicas como alimentación infantil.