En un operativo cerca del canal en Palermo, la policía detuvo a nueve pungas (cinco hombres y cuatro mujeres) que robaban celulares en la línea 34 sobre Juan B. Justo, con ocho aparatos encima y cuatro más escondidos atrás del último asiento.
La banda usaba ganchos para hurtar, pasaban celulares entre miembros formando "cortina" como en básquet, y gritaban al llegar a paradas para bajar en confusión. Choferes reconocen caras pero evitan denuncias por represalias violentas.
En móvil, Rafa Yuli mostró el colectivo lleno, asientos delanteros más riesgosos y técnicas de pasajeros conscientes del peligro. El 33% de celulares en Argentina son ilegales (robados o contrabandeados), con 5.000 robos diarios; justicia libera por probar solo hurto, no robo.
Los pungas aprovechan hacinamiento por frecuencias bajas; uno sonó llamando a dueña que lo recuperó. Pasajeros ya tienen técnicas: mochila adelante, guardar al frenar.