Cuenta anécdotas con Diego Maradona, como tocar en el cumpleaños de Rocío Oliva, recibir llamada donde Maradona pensaba que salía con su hija Janina, y cantarle "La mano de Dios" en una fiesta. Habla de su futuro en la música, vacaciones raras por tocar fines de semana, proceso creativo grabando semanalmente pero selectivo para lanzar temas, colaboración con Decadentes en un mes, tatuajes de hijas, rechazo a terapia por aburrirse, y planes de piloto de avión para superar miedo a alturas.
Revela su ciudadanía polaca de tercera generación, recuperando papeles de abuelo llegado en 1935, y anécdotas con magos y luchadores en camerines. En una lectura de cartas, menciona a Maradona como leyenda, Chaplin, próceres, Madonna, Marilyn Monroe, y cita de Albert Einstein sobre creatividad que coincide con lo dicho por Polaco, sorprendiendo al mago.