El presidente colombiano Gustavo Petro ordenó terminar las negociaciones de paz con Calarcá, cabecilla del Estado Mayor de Bloques, disidencia de las FARC, por incumplir pactos contra quema de selva y ataques a soldados.
Las disidencias expandieron control territorial, masacraron 26 disidentes de Mordisco en Guaviare y derribaron helicóptero Black Hawk en Antioquia, matando uniformados.
Petro rechaza diálogos basados en mentiras antes de dejar el poder en agosto.