En la escuela Inmaculada Concepción de Villa Domínico, un menor entró con una pistola 9mm calibre negro entre las piernas, fotografiada por alumnos vía WhatsApp, además de grafitis en baños anunciando tiroteos el 17 y 20 de abril. La dirección demoró en actuar, denunció tarde y entretuvo a la policía para evitar protocolos.
Facundo García, padre de dos alumnos con autismo, denunció la inacción de la escuela que ocultó el arma y el responsable, quien faltó por "dolor de estómago", priorizando el prestigio institucional sobre la seguridad.
La denuncia del colegio detalla los grafitis y la foto del arma vista por testigos. García exige protocolos inmediatos como llamar al 911 y fiscalía, criticando el miedo de otros padres a represalias.
Panel discute responsabilidad civil de escuelas, similar a hospitales, y necesidad de activar protocolos para no manchar reputación pero priorizar vidas.