Una ola grande en Río de Janeiro cerca de Barra arrastró reposeras, sombrillas, bolsos y hoiotas en una playa soleada, obligando a bañistas a rescatar pertenencias mientras el mar se llevaba otras en condiciones de oleaje inusual.
Similar a alertas previas en Copacabana, genera preocupación aunque es una ola que solo excedió lo habitual.