En el primer aniversario del fallecimiento del Papa Francisco, se realizó una misa central en la Basílica de Luján con miles de fieles, emoción y figuras políticas de distintos lados.
Asistieron Manuel Adorni, Diego Santilli, todo el gabinete nacional, Axel Kicillof gobernador bonaerense con su gente, y Martín Menem. Ausentes destacados: Victoria Villarruel quien justificó no ir por presencia de "lo peor de la casta", y Javier Milei en viaje a Israel.
El arzobispo enfatizó humildad, legado social y espiritual de Francisco, su cercanía a pobres, bajar violencia y agresión en sociedad, con tono religioso y lectura actual.
La misa mostró primera línea política dividida pero compartiendo bancos, recordando al argentino más influyente con cambios en Iglesia local y mundial.