La firma Beat Music Group presentó una demanda multimillonaria en Estados Unidos contra Leo Messi, Chiqui Tapia y la AFA por incumplimiento en un amistoso de octubre contra Venezuela.
La empresa pagó 7 millones de dólares con un contrato que exigía al menos 30 minutos de juego de Messi, pero el astro no participó. El contrato fue firmado por Tapia y la AFA, no por Messi directamente.
El único argumento para no jugar era una supuesta lesión, pero Messi vio el partido desde la platea junto a Antonella y sus hijos, y al día siguiente jugó con el Inter Miami, demostrando que no estaba lesionado.
La empresa se siente estafada y busca resarcimiento en la Justicia estadounidense.