Un estudio con 4.000 escáneres revela que la madurez de la materia blanca cerebral concluye a los 32 años, no a los 18 como se creía. La eficiencia neuronal aumenta en esta etapa prolongada, afinando conectividad estructural.
Identifican cinco épocas cerebrales con giros a los 9, 32, 66 y 83 años, vinculadas a vulnerabilidad en trastornos mentales. No mide madurez emocional, pero explica extensiones en adolescencia por factores económicos y baja natalidad.
En países como España e Italia, genera debate sobre independencia adulta; en Japón, longevidad favorece vidas extendidas.