Supervivientes de la guerra civil libanesa de 1975-1990 advierten sobre un déjà vu aterrador ante el conflicto actual entre Israel y Hezbollah, que reabre grietas sectarias entre shiitas, cristianos, suníes y drusos.
Hezbollah, milicia shiita respaldada por Irán, se niega a entregar su arsenal, acusado por la oposición de secuestrar la soberanía estatal y provocar la ruina económica. Un intento de desarme por fuerza podría desatar guerra entre milicias.
Excombatientes como Siabzab y Rafik Sahaji alertan sobre polarización juvenil y radicalización, con periodistas como Patrick Basch notando la eliminación de refugios por tecnología moderna. Ocho periodistas murieron en Líbano y decenas en Gaza.