La provincia de Buenos Aires, gobernada por Axel Kicillof, reclamó al gobierno nacional una deuda de más de 220 mil millones de pesos por programas alimentarios como SAE y Mesa, que son provinciales aunque recibieron aportes nacionales previos.
La Nación negó la deuda y aclaró que los programas son responsabilidad exclusiva provincial, sin obligación de financiamiento federal. Silvina Martínez explicó la confusión en el reclamo de La Provincia, que mezcla SAE con aportes y Mesa 100% provincial.
Mario Ishii, senador provincial e intendente en uso de licencia alineado con Cristina Kirchner, presentó un proyecto para declarar emergencia alimentaria por 18 meses en Buenos Aires, apuntando responsabilidad a Kicillof sin mencionar a Nación, en medio de la interna peronista.
El proyecto busca agilizar compras sin licitaciones y destinar mayores partidas a comedores, destacando la pelea entre Nación, provincia y el sector vulnerable que afecta la imagen de Kicillof de cara al 2027.