Julio Jeringa, referente carcelario, defiende el uso positivo de celulares en cárceles por el 97% de presos que los usan para estudiar y mantener vínculos familiares. Argumenta que los celulares no incrementan el delito, ya que antes se usaban teléfonos públicos para extorsiones, y critica la superpoblación carcelaria y la falta de infraestructura como problemas reales. Insiste en que el castigo es la privación de libertad, pero se necesita reinserción para evitar reincidencia.
Panelistas cuestionan por estafas y amenazas desde cárceles, como secuestros virtuales a jubilados y llamadas intimidatorias. Jeringa aclara que no defiende el delito, propone lugares controlados con computadoras para estudios online como Zoom, y denuncia connivencia de algunos en el servicio penitenciario, aunque hay honestos. Menciona corrupción general en policía, política y gobierno, citando a Milei, Karina y Adorni.
Debate sobre si la sociedad acepta ex presos y si celulares ayudan o no a reinsertar. Jeringa destaca programas sociales como Mutual Cafiero, Funcap de Martín Villalba y cooperativas que dan trabajo a detenidos para mayor seguridad social. Panel concluye que la medida de inhibidores es un avance, pero urge educación, herramientas y control para reinserción sin permitir delitos.
Critican liberaciones en pandemia y proponen bajar imputabilidad penal para menores, escuelas militares para enseñar respeto. Jeringa rechaza generalizaciones y aboga por inclusión sobre castigo puro.