María Fernanda Callejón ratificó en siete horas de declaración judicial los episodios de violencia de género contra Ricardo Diotto, incluyendo el empujón contra la pared cuando la grababa, insultos como "callate ridícula" postparto, golpes a la pared para no golpearla y advertencias de amigas que le decían "esto es violencia Fer". Lloró varias veces al recordar estos hechos y detalló que costó mucho hacer la denuncia por vergüenza y para proteger a su hija de Cámara Gesell.
El panel debatió intensamente las cuotas alimentarias fijadas en 50 mil pesos, consideradas insuficientes por algunos, mientras el entorno de Diotto llamó al periodista para afirmar que él cubre más del 80% de los gastos de la hija, paga colegio, salud, ropa y vacaciones, además de compartir la tenencia al 50%. Diotto, odontólogo con ingresos en dólares, argumenta que paga más que la ley exige pese a épocas irregulares de trabajo de Callejón como actriz, y que las denuncias le afectan su imagen profesional.
Información de último momento reveló un pedido de detención inmediata contra Diotto por hostigar a una testigo que decidió no declarar por miedo; el juez rechazó la detención pero impuso una medida cautelar para que no se acerque a testigos ni efectivos. El abogado de Diotto evalúa adelantar su declaración el viernes para contrarrestar los textuales de Callejón.
El debate incluyó cruces sobre si Diotto es un padre presente y si hubo violencia real, con panelistas pidiendo que la justicia resuelva sin prejuzgar, destacando que el dinero es secundario ante la acusación de violencia.