Jessica Cirio reveló en exclusiva su embarazo de tres meses de un varón con Nicolás Trombino, a quien conoció hace menos de un año en un momento difícil, priorizando siempre a su hija Chloe y manteniendo un bajo perfil tras escándalos pasados.
La conductora explicó cómo atravesó terapias intensas para sanar heridas de infancia y patrones repetidos en relaciones fallidas, incluyendo divorcios de alto impacto con Pichirilo, padre de Chloe, y una relación tóxica anterior que involucró escarnio público y prisión del ex, de la que escapó gracias a señales como una mariposa negra.
Cirio dejó su trabajo en medios por tres años para enfocarse en Chloe, sufrió ataques de pánico y problemas físicos, pero encontró contención en amigos, familia y Trombino, quien esperó pacientemente mientras ella drenaba emociones; negó ser cómplice en delitos de ex parejas y resaltó su resiliencia desde los 11 años en la televisión.
En la charla con Moria Casán, Cirio mostró su pancita incipiente, elogió el trabajo de Trombino en un supermercado mayorista en Guernica y evitó detalles judiciales pendientes, priorizando su salud y el embarazo no planeado que llegó como señal positiva en su proceso de curación.
La entrevista cerró con recuerdos divertidos de encuentros pasados y deseos de prosperidad para Cirio, su nuevo bebé y relación sana, sin planes inmediatos de volver a los medios.