La primer ministra de Japón Sanae Taikichi levantó la prohibición posguerra de exportar armas letales, fortaleciendo la defensa ante China, Corea del Norte y Rusia.
Esta decisión rompe con la constitución pacifista de 1946 impuesta por la ocupación estadounidense de Douglas MacArthur, alentada por el presidente Donald Trump. Japón busca una armada y ejército poderosos como tercera economía mundial.
El debate destaca que preparar para la guerra previene conflictos, en un mundo conflictivo por la irrupción de la inteligencia artificial y la cuarta revolución industrial.
La población envejece con promedio de 65 años y 25% mayores de 70-75, impulsando esta transformación para recuperar estatus de gran potencia.