La coalición Izquierda Bulgaria Progresista de Rumen Radev obtuvo más del 44% de votos en elecciones, derrotando al GERP conservador con 13%.
Radev prometió estabilidad, lucha contra corrupción y nuevo rumbo, celebrando victoria de esperanza sobre desconfianza.
Observadores atribuyen triunfo a rechazo a complacencia de viejos partidos. Dudas sobre postura prorrusa y euroséptica, comparada con Viktor Orbán, pero mantiene compromiso con UE y OTAN. Gerard Falleda analiza desde Bruselas.