El jefe de Estado Mayor de Israel anunció la creación de una zona de exterminio contra Hezbollah que abarca 30 kilómetros desde la frontera sur del Líbano hasta el río Litani.
Esta orden implica una intensificación drástica de la ofensiva terrestre y aérea para desmantelar la infraestructura del grupo chií y alejar sus posiciones de la línea de contacto con Israel. Cualquier presencia o actividad de Hezbollah en el perímetro será neutralizada sistemáticamente.
El avance israelí busca forzar un repliegue estratégico de Hezbollah, mientras la comunidad internacional alerta por desplazamientos masivos de civiles y la crisis humanitaria en el sur del Líbano.