Imputaron a la madre del prófugo por participación primaria en encubrimiento del homicidio del policía Manuel Molina, asesinado a tiros mientras recaudaba en Isidro Casanova; la camioneta usada salió de su casa, ella vio limpiarla y modificarla pese a tener pedido de secuestro desde Escobar (robada en diciembre 2024).
El hijo, condenado previamente por intento de asesinato a policías (tobillera sin control) y abuso de armas (8 años hasta 2035), fanaba libre; usaban la camioneta tuneada hace 4 meses para delitos.
Nacho Ortegli se indignó: el asesino intentó matar a dos federales hace 4 años y estaba en casa con tobillera pese a condena firme.