El gobierno perdió control de la agenda por inflación inercial y busca recuperarla enviando al Congreso tres reformas polémicas: nueva ley de salud mental, ley de discapacidad con dudas sobre derechos y reforma electoral con eliminación de PASO y ficha limpia.
Estas iniciativas polarizantes obligan a la oposición a discutir temas elegidos por el oficialismo, moviendo la discusión pública al Congreso y Casa Rosada.