Fuentes de Casa Rosada tildan a Victoria Villarruel de cínica, mentirosa, hipócrita y traidora por sus declaraciones en la misa por el Papa Francisco, donde criticó a la casta política incluyendo al gabinete de Milei como lo peor de la casta.
Villarruel pidió estar sola en primera fila alejada de políticos, dijo sentir vergüenza ajena y prefirió no nombrar al gabinete ante preguntas. El director audiovisual de Presidencia la llamó fariseo y miserable arrastrada por guita y poder.
Panel discute repercusiones: vergüenza propia según algunos, politización de ceremonia religiosa. Comparan con Gabriela Michetti, elogiada por no armar quilombos, y encuestas Giacobbe muestran imagen negativa de Villarruel pese a baja general del gobierno.
Javier Milei contradice fuentes internas que esperan renuncia post-escándalo, aunque duda por jubilación de privilegio. Critican su actitud con sonrisita y voz angelical al atacar kirchnerismo y gobierno.