Al menos 13 personas murieron y 12 resultaron heridas en una explosión en una fábrica de fuegos artificiales en Kerala, sur de India. Entre 30 y 35 trabajadores manipulaban materiales inflamables.
La onda expansiva se sintió kilómetros y hay restos humanos por identificar, con posible aumento de víctimas. Rescates complicados por detonaciones secundarias y terrenos privados.
Otro accidente similar días antes en Tamil Nadu dejó 25 muertos, destacando precariedad y laxitud en normas de seguridad en la industria pirotécnica india.