Un estudio en chama Network Open reveló que fiestas frecuentes y prolongadas en adultos mayores aumentan riesgo de mortalidad. Investigadores siguieron a más de 1.300 personas por casi dos décadas.
Cada hora adicional de siesta diurna eleva riesgo de muerte en 13%, y cada siesta extra al día en 7%. Siestas matutinas vinculadas a 30% más riesgo que vespertinas. Usaron monitores de actividad para medir objetivamente.
Exceso de siestas relacionan con neurodegeneración y enfermedades cardiovasculares. Expertos sugieren seguimiento clínico de hábitos como indicador temprano de problemas en mayores.