Las amenazas de tiroteo pintadas en escuelas argentinas, vinculadas a un desafío viral de TikTok, activaron protocolos de seguridad con evacuaciones, retraso de clases y restricciones como entrada sin mochilas, solo con cuaderno y lápiz.
En una escuela de Parque Avellaneda, un mensaje en un pupitre advertía un tiroteo para el 4 de mayo; revisaron el lugar y reanudaron clases más tarde. Padres recibían mochilas en la puerta y algunos niños fueron revisados; una madre de un hijo autista relató estrés previo por amenaza similar que derivó en acta y visita al psiquiatra.
La justicia investiga con allanamientos, posibles multas a padres por costos de operativos y tratamientos psicológicos para los autores. Escuelas enfatizan uso responsable de celulares y advierten que es delito de intimidación mínima.
Autoridades llaman a charlas familiares claras sobre consecuencias judiciales y policiales; padres deben respaldar normas escolares. El desafío genera miedo, paraliza rutinas y desvía efectivos policiales, similar a amenazas pasadas en trenes que se resolvieron con diálogo y ley.
Consecuencias pueden ser graves para compañeros, familias que retiran chicos de clases y con sanciones policiales y judiciales; seguirán cubriendo este tema nacional.