En una región del Kurdistán iraquí, un drone impactó una vivienda en un pueblo aislado durante marzo, destruyendo la casa donde vivía un soldado kurdo junto a su esposa y dos hijos.
La pareja murió en el ataque, bajo amenaza constante de drones en la zona durante gran parte del mes.
Fuentes de seguridad apuntan responsabilidad a Irán o grupos armados aliados en la región, aunque los motivos permanecen sin aclarar.