En González Catán, delincuentes asaltaron a un abuelo y su nieta de tres años cuando bajaban de un auto con una gran recaudación. Dispararon al aire para amedrentarlos y exigir las llaves del vehículo y el dinero.
El abuelo intentó cerrar la puerta de la casa para proteger a la menor, quien quedó expuesta mirando la escena aterrorizada. Los ladrones desistieron y huyeron sin llevarse nada, pero el episodio dejó a la nena impactada al ver todo de cerca.
El robo fue menos premeditado que otros en la zona oeste, pero resaltó el uso de armas y el peligro para civiles inocentes como la pequeña.