Comenzó la carrera por la sucesión de Antonio Guterres en la ONU con audiencia pública de cuatro candidatos: la expresidenta chilena Michelle Bachelet, el argentino Rafael Grossi, la costarricense Rebeca Grinspan y el senegalés Macky Sall.
Presentaron planes de gestión ante la Asamblea General ante desafíos como cambio climático, reforma estructural y conflictos internacionales para un mandato desde 2027.
Grinspan abogó por un rol más activo de la ONU en conflictos como Ucrania e Irán, reforzando relaciones con el Consejo de Seguridad y criticando su conservadurismo.