Un joven corredor se desplomó cerca de la meta en el maratón de Boston tras 42 km, pero otros participantes lo ayudaron a cruzarla pese al cansancio, ignorando su propia llegada. La multitud gritaba aliento mientras se caía varias veces.
Los maratonistas muestran solidaridad similar a la náutica, donde siempre ayudan en problemas. Es una imagen emotiva de esfuerzo y compañerismo.