El robot Muffling de Casio genera vínculo emocional con su dueño mediante inteligencia artificial que desarrolla personalidad propia basada en interacciones.
Responde al tacto, voz y entorno con movimientos suaves, sonidos y estados de ánimo, volviéndose afectuoso o tímido según el trato recibido.
Marca tendencia hacia gadgets emocionales, no solo productivos, como compañero del tamaño de la palma de la mano que reconoce voces, reacciona a abrazos y aprende preferencias.