María Fernanda Callejón ratificó en siete horas de declaración judicial ante el juez los episodios de violencia de género denunciados contra Ricardo Diotto, incluyendo un empujón contra la pared cuando la grababa, insultos como "callate ridícula" postparto y golpes a la pared para no golpearla. Lloró varias veces recordando que sus amigas le advertían "esto es violencia Fer" aunque ella no lo entendía como golpes físicos.
El panel debatió el incidente en la comunión de la hija Giovanna, donde Diotto supuestamente filmó y fotografió a una testigo que se sintió amedrentada y retiró su testimonio, lo que llevó al abogado de Callejón a pedir su detención inminente por coacción, aunque el juez la rechazó pero prohibió acercamientos a testigos. Diotto niega el hostigamiento y planea declarar el viernes próximo en la cuarta audiencia.
Se sumaron disputas por cuotas alimentarias de 45 mil pesos provisionales no pagadas pese a cubrir colegio y obra social, el sueldo de Giovanna por actuar en "Papá por siempre" que Diotto quiere resguardado en cuenta exclusiva, y la casa familiar en disputa con la hermana Sandra Callejón, cercana a venderse para dividir herencia del padre vivo en residencia de adultos mayores.
El escándalo incluye mensajes de Sandra a Giovanna en redes que enfurecieron a Callejón, bloqueos familiares y cruces sobre tenencia pasada, con panelistas destacando el impacto en la niña de 12 años y la montaña rusa emocional de la expareja.