Big Brother confrontó a Pincoya en el confesionario por sus arrebatos injustificados, imaginando conspiraciones, acusaciones sin fundamento y amenazas contra compañeros y el propio programa.
El presentador le reprochó intervenir en el juego, incentivar agravios y faltar el respeto como dueño de la casa, ofreciéndole la puerta giratoria para retirarse de inmediato. Pincoya rechazó irse por esa vía y exigió salir por la puerta grande con foto de su hijo, pero finalmente optó por quedarse hasta que el público la elimine.
El panel destaca que Pincoya patoteó al Big pero no se animó a irse, agotada por peleas constantes con Tamara, quemaduras con café, escupitajos y provocaciones diarias, además de exposición de su juego por Brian.