En el hospital de niños de zona norte de Rosario, Fausto de dos años ingresó con cocaína detectada en sangre y orina tras pasar el fin de semana con su papá. La madre lo recibió el domingo sin ropa ni pañales pese al frío, con el cuerpo rígido y llorando mucho, en un estado inusual para el alegre niño.
La madre discutió con el padre por la tenencia; él alegó que el niño no durmió. Análisis confirmaron la droga, por lo que ingresaron a Fausto de guardia. Es el segundo caso del fin de semana, con otro menor de un año que entró con convulsiones; un mes antes, un bebé de dos meses tuvo lo mismo.
Posibles causas incluyen leche materna de madres consumidoras, ambientes con drogas o que padres lo den para tranquilizarlo. La madre de Fausto denunció al padre, separado hace más de un año y conocido como consumidor de cocaína; radicaron la denuncia con la tía cuidadora habitual.
La justicia investiga la tenencia compartida del padre. Fausto se encuentra bien ahora. Giovanna Adorni reportó desde el hospital.