Delincuentes ejecutaron a tiros al policía Mauro Molina, de 42 años y padre de dos hijos, mientras custodiaba recaudación en La Matanza. Lo abordaron cuando recibía dinero de una pollería; lo bajaron de su camioneta blindada y le dispararon tres veces, uno fatal en el pecho.
Tres ladrones en camioneta gris lo esperaron, bloquearon el paso y lo remataron pese a resistencia; le robaron arma reglamentaria y bolso con suma importante. Hipótesis principal: lo entregaron tras vigilancia previa, ya que no era su primera recaudación del día.
Videos muestran cómo limpian huellas con trapo al huir. Delincuentes preparados usaron arma posiblemente silenciada; allanamientos sin detenidos. Molina complementaba sueldo policial con custodia privada.